ARRIBA ESPAÑA Y QUE SE J...PUIGDEMONT!!!

ARRIBA ESPAÑA Y QUE SE J...PUIGDEMONT!!!
SEMPER IDEM

martes, mayo 22, 2018

Locura de Amor

Las dos lindas jóvenes
Mirándome muy juntas
La una de semblante serio
La otra ¡qué guasa y qué risa!

Y mientras ella se ríe
De qué, de mí, ¡tonterías!
Mi horizonte se despeja
Y mi alma se reanima

Que eso no era –¡o no!- el final
Sino –sólo eso- un punto de partida
Como lo suele ser en la Mujer (…)
¡Ella y su guasa y su risa!

¿De qué te ríes?, dime
Le digo o quiero decir a una
Y a la otra –a rabiar, celosa-
¿Qué es lo que te preocupa?

Y la risa de una me reta
Y lo serio en la otra me excita
¿Que a cual de las dos prefiero?
Hondo misterio, espeso enigma

Ni tu nariz ni tus ojos,
Ni risas ¡Tú la única!
La única que me mueve
Y que este poema inspira

De ahí que sea verte en todas
Viéndolas solas, tan juntas
Porque en ti se reflejan
Las dos a la vez, una a una

Por eso se fijan mis ojos
Y mi voluntad vacila
Entre escoger una u otra
Para curar mi fiebre, ¡mi vida!

¿O seré capaz de amarlas todas?
¡Blasfemia, vicio, diablura!
Que cuando se adentra la tarde
Se me ocurren mil locuras

Locura de Amor ¿por qué?
Aunque sean tan distintas
Aunque la una me ataque
Y aunque la otra se ría

Que al principio era el Sexo
Como al fin, Principio de Vida
Y así vuelve todo en orden
En equilibrio y armonía

Y paz donde hubo guerra
Guerra de sexos, ¿pesadilla?
Que era una broma, ¿el qué?
(¿en noche y día?)(¡qué locura!)

viernes, mayo 18, 2018

Pugilato de Amor

Poesía hasta el fin
Hasta que puedas o te hundas
Aunque te huyan los plazos
Y aunque te fallen las citas

Que el plazo (eso va a ser) soy yo
Centro y fuente de otras vidas
(que ya oigo al duende hostil)
Pero Juan ¿tú qué?, ¡Deliras!

No deliro, no, sueño despierto
En lo alto de la cima
Divisando desde lejos
Todo lo que amenaza ruina

Delirios de pureza
Esos son los que me guían,
Y así los veían otros
(La sed de sangre ¡qué enigma!)

Fui de sueños puros sí,
-Desde que amaneció mi alma niña-
De un alma noble y pura
Y de manos ¿blancas?, no, ¡Limpias!

Y las de otros ¿no lo son?
Yo no dije eso ¡escucha!
Que la sangre todo limpia
Limpia (¡oh misterio!) y ensucia

Que depende de cada uno
Lo que distingue e identifica
Y hace la criba (entre ellos y Yo,
entre asesinos y un idealista) (…)

Que si no el ideal muere
la llama azul agoniza
que alumbra nuestras noches
y nos calienta de día

¡Oh llama pura y ardiente
que alumbraste mi vida
Que continuarás a arder
¡La esperanza que me anima!

De poseerte a ti, mujer,
Que me va en ello la vida,
Que estoy ya listo (presto sum!)
Y solo como la una (…)

En medio del ruedo (ibérico)
Y rodeado de ruinas,
de cuerpos yacientes e inermes
de enemigos (¡pobres víctimas!)

que se interpusieron sin saber
hasta donde yo me atrevía
hasta donde iba mi amor (¿u odio?),
ni de esa fe que me anima

Por una nariz y unos ojos
¡Poesía de amor y de lucha!
Que eso es la vida (que así fue)
¡No me engañaron nunca!

Los aprendices de brujo,
O el Artificiero ilusionista
Aunque le auparan los medios
O les sonrieran las p…

A Ti bella mujer estos versos
¡Que te amo hoy más que nunca!
Aunque las olas me aneguen
De ideas negras, absurdas

Que de un buen derechazo ¡zas!
el futuro se me anima
(Y mi cuerpo se reenciende
Y mi alma se ilumina)

jueves, mayo 17, 2018

BERNANOS JUDEO-CRISTIANO, Y ANTISEMITA

La novela histórica que quedaba por escribir- de la guerra civil en Mallorca (en la foto), donde el mito elaborado bajo el célebre panfleto antifranquista (y antiespañol) de Bernanos (“Cementerios bajo la luna”) estrepitosamente se desmorona, y es por poner de relieve –genialmente en el plano literario- la revolución nacional (y pagana y anticristiana) que entre el clero como en los católicos de a pie se dio en la isla tras el triunfo del Alzamiento, como en ningún otro sitio (en zona nacional) de la Península. Algo que llenó (farisaicamente) de escándalo a Bernanos (como le ocurrió a Lutero en la Roma renacentista) Mostrándose en eso más judeo-cristiano que antisemita. Así replica en la novela el conde Rossi a Julián Adrover después de que el capellán -Padre Julián- intercediera ante él por unas mujeres (milicianas) que pillaron entre los que desembarcaban tras el fracaso del desembarco rojo (en Porto Cristo)- “Usted es y será siempre un pardillo, Julián. Ninguna mujer va nunca obligada –¡ni aunque la aten!- allí donde no quiere ir Y añadía; "si una de estas coge un cuchillo, ya puede Ud. despedirse del mundo de los vivos
Bernanos (Georges) Válgame un santo de palo, o de cartón de piedra, de antes del concilio como quiera que sea, aunque por muchos aspectos se le pueda considerar uno de sus precursores o heraldos (progres) de aquél, al que aludía sin duda Francisco Umbral en su novela guerra civilista (y genial) “Madrid 1940” como “la Iglesia (sic) que traiciono a Franco”, con lo que el escritor irreverente e inconformista español –que lo fue tanto en verdad como lo fue el francés- venia a erigirse de muy joven (años cuarenta, los que dan su título a la novela) en un católico integrista y anti (o pre) conciliar, antes (mucho antes) de su tiempo, (o como dicen los franceses, avant-la-lettre) Afrancesado como lo soy y como lo asumo –de testigos, mis lectores, los lectores de ese blog- soy o fui tal vez, antes que nada, católico/afrancesado, como me catalogaron –para encasillarme (excluirme o excomulgarme mejor caritativamente antiguos amigos o conocidos o familiares incluso míos (ay dolor)- por culpa o por cuenta de mi paso por ese reducto –como un refugio alpino/suizo-y tradicionalista o integrista (integriste) –francófono y sobre todo francés- del seminario de Ecòne.

Y es cierto que en ese alto/lugar (años setenta) de la fe, católico/romana y del sacerdocio tradicional -pre-conciliar y tridentino- ese nombre de Bernanos gravitaba silenciosamente y a la vez de cerca, más si cabe que los otros nombres del cuarteto infernal -de traidores o renegados (franceses) de cuando el 36, (Bernanos, Malraux, Mauriac y Maritain), y brillaba –por su resonancia mas latina (y menos francesa) tal vez- de un fulgor o resonancia especial a los oídos de un español en medio ambiente francés como lo era yo. ¿Sólo por eso? Me temo que no, y es que Bernanos era a los ojos de todos aquellos cofrades míos (confrères) , franceses todo o casi todos ellos, de todos aquellos (cuatro) traidores y renegados, menos traidor o renegado, o más disculpable o digno de perdón (y reconciliación) que los otros, porque era mas nuestro, mas católico -o catholique- que los otros, porque era precisamente del género o estilo de católico con el que nos sentíamos (más) identificados todos alli –franceses y no franceses-, él que había sido, quiero decir de antes de su cambio -o de su traición-, más recuperable que los otros, como lo ilustran recientes tentativas (infructuosas) de apropiárselo –sin éxito como digo, por culpa de la negativa obstinada de su propia familia- del Front National de Marine Le Pen, por católico, y por nacionalista francés, de antes de la guerra civil española (“guerre d’Espagne”), el de justo antes y no el de después.
El conde Rossi jefe de los Dragones de la Muerte, que tuvieron como capellán a Julián Adrover (con distintivo de capellán en la foto) –personaje mítico e histórico al tiempo, y principal protagonista (y cronista) de la novela- contaron también con Yves Bernanos (alférez provisional a la vez), hijo del escritor, como escuadrista. A los consejos de campaña del bando nacional en Mallorca –según se recoge en la novela- el conde Rossi asistía (y a los que presidía) junto a los altos mandos militares y a los civiles más destacados del bando nacional -falangistas casi todos ellos- en la isla insurrecta, y entre ellos, Juan March, el emblemático banquero judío (chueta) mallorquín, amigo de Franco y principal financiero del Alzamiento. De lo que Bernanos no abre la boca en su novela antisemita (“La Grande Peur des bien-pensants”)

lunes, mayo 14, 2018

CANNES ¿PROPAGANDA SOVIÉTICA?

¿Weinstein en triunfo en Cannes? La provocación feminista (de más) ha faltado (este año) de un tris. En lugar de Weinstein, otro magnifico (y violador) y hombre/símbolo y signo de los tiempos a la vez -la regla se diría en el pueblo/elegido- como DSK (Dominique Strauss-Kahn) habrá tenido derecho a pisar –en olor de triunfo, este año otra vez - la alfombra roja, bajo la aclamación feminista. ¿Pura casualidad o puro producto de la voluntad deliberada(y obstinada) de la casta -de vacas sagradas- de los productores del ramo, como lo denuncian ciertos medios?¿ Maldición DSK o maldición Weinstein? ¿Por qué no dicen ni pío sobre uno u otro, unas militantes tan febriles y tan proclives y aficionadas a señalar con el dedo -y con nombre y apellidos- como lo son las feministas? Acto de propaganda soviética (sic) el festival de Cannes de este año. Alain Soral -en eso- tiene razón. Y también cuando apunta a la ley (francesa) del matrimonio homosexual -"Mariage pour tous"- en el origen de la guerra de sexos. Que no la inventó Weinstein, cierto, pero que la habrá aventado como nadie (con la ayuda de los medios y el silencio cómplice y consintiente de las feministas)
A ver si lo pillo, a ver si lo pillamos todos. Que admito quedarme un poco desconcertado o desnortado a la hora de intentar comprender e interpretar todas esas noticias recientes, de las que cruzan de golpe como en tromba –como una lluvia de estrellas, o de granizo (....)- la Red, de esas que llamaban signo/de/los/tiempos en el concilio vaticano segundo, (un respeto) Un signo de los tiempos todo él en verdad, el judío Weinstein, él y sus pompas y sus obras, incluido el escándalo -sexual- que le acompaña a sol y sombra, y que habrá gravitado silencioso y omnipresente –más de esto que de lo otro- en los peldaños mágicos –como los del cuento de la Cenicienta- de la alfombra roja del palacio del Festival de Cannes escenario del triunfo y plena apoteosis del movimiento Me Too y de la causa feminista , que a fe mia que hacían pensar –por esa impresionante demostración de fuerza (y de belleza), filas y filas de (bellas) mujeres subiendo peldaños, una detrás de otra (hasta ochenta y dos), como un desfile militar, formando hileras (de ocho o diez en fondo) –en clave masculina sin el glamour of course de esas bellezas, esta última- recordaban nada menos, como digo, que a la Marcha (fascista) sobre Roma, en versión of course, marxista/feminista. Y se cruza ante mi vista (y en la red) tamaño espectáculo con las palabras y las sentencias (y advertencias) aún rezumbándome en los oídos –otro signo de los tiempos- susurrantes como para mejor hacer pasar su mensaje o su buena/nueva, “la peor de todas” que dijo Nietzsche en el Anticristo de Pablo de Tarso o –como lo llama la Nueva Derecha transcribiendo, literal, la forma original de su nombre, judía- de Schaúl o Chaúl , en español, (así como suena, casi indecente -a fuer de extraño y de inhóspito- y no como nos enseñaron a pronunciarlo de niños), él y sus Epístolas (….)

La nueva la más terrible, la mas funesta en verdad –como la Parusía a saber el reino o la dominación judía sobre el conjunto del planeta- de Eva Illouz (un nombre a retener), que es lo lo que viene anunciándonos esta profesora (judía) de sociología de la Universidad de Tel-Aviv (un respeto), bajo el disfraz (inocuo, casi anodino) de su conferencia ("¿Por que hace daño el amor?) anunciada en todas partes y a bombo y platillo (por aire y tierra y mar) -y en retransmisión radiofónica- aquí en Bruselas. La mala/nueva de la guerra de los sexos o de los nuevos/tiempos de amor (y de cólera) Como si se hubiera estado (detenidamente) leyendo uno tras otro todos los artículos que he dedicado en este blog al tema en ascuas (y que no deja, ni dejará, de traer cola) lo que me hace –una vez más ¡ay dolor!- el darme por aludido. Como si dedicase toda su exposición radiofónica pausada y suave a replicar (como quien no quiere la cosa) uno a uno punto por punto la esencia o el fondo de lo que vengo argumentando sin pausa ni descanso aquí, contra la guerra de los sexos.

La Corte (amorosa, en francés, la Cour) -expresion sublime del amor gentil ("amour cortois")- viene a ser señalada o apuntada en las palabras de Eva Illouz con el dedo, algo asi –de grave (y de blasfemo)- como la Abominación de la Desolación (en el Templo), de crimen de lesa igualdad (o que lo explique ella) por delito de Galantería (horresco referens) un residuo -así lo ve la socióloga ( e historiadora) judía- del feudalismo medieval (como lo oyen) Y ni una palabra por descontado sobre el delito de violación propiamente dicho y sobre los violadores judíos o gentiles sean ellos, y entretanto la figura (triunfal) del magnífico Weinstein gravita más grande y alta y triunfal (y silenciosa) que nunca, en la alfombra de Cannes como en la intervención radiofónica de la profesora israelí (o judía) Y el colmo del desconcierto –a la hora de descifrar (me refiero) todos esos signos de los tiempos- nos lo ofrece (en simultáneo) el festival o concurso de Eurovisión con el triunfo –bajo los beneplácitos y todos los plácemes y parabienes del Likoud israelí y de su jefe supremo (of course)- de la concursante israelí militante ardiente ( y sin disfraz) de Me Too y de una canción ("Toy")donde nos pone a bajar de un burro (de nuevo) a todos los hombres, no como puercos (porcs) esta vez, pero poco menos (…)Estúpidos, de "stupid boy") pero no puercos (un respeto)

Una revolución cultural –y sexual por cierto- que nos llega por todo los caminos como aquí lo estamos viendo, y a lo que absortos asistimos, un tanto perplejos e indefensos pero no menos resueltos y libres de complejos. A la hora de defender nuestra identidad individual como colectiva, -y nuestra hombría (un respeto)- de todo el legajo de agravios y de acusaciones talmúdicas y judeo-cristianas (en el fondo judías)Y a la que contamos resistir triunfantes –e ilesos- como resistimos en solitario o poco menos al mayo 68 en su versión española s radioactiva si cabe y venenosa, tal y como yo la viví al menos), como resistimos a la ventolera de indignación (del 11-M) y como resistí -yo sólo (en todo el planeta)- frente al fenómeno (inédito e inaudito) de impacto y seducción mediática –como el Me Too- de Juan Pablo II, que no era judío sino envarnación de un mito -del papa/polaco- innegablemnte mesiánico y judo-cristiano, y que venía en su predica a culpabilizar y hacer que nos diéramos golpes de pecho todo el santo día por lo malos que habíamos sido nosotros con ellos -los cristianos con los judíos. Y lo mismo que le resistí, le recuerdo hora sin rencor ni acrimonia, sentimientos que me son igual de extraños ahora (y diré que ahora aún menos). Inquietud e incertidumbre (negra) ante el futuro -¡más negra todavía!-, lo único que experimento ante el espectáculo- –tremebundo a fe mía y a amedrentador- de esta guerra de los sexos.

martes, mayo 08, 2018

Otra Ninfa


Todo llena de las huellas
De tu presencia siempre viva
Y tu ausencia –¡larga!- en cambio
deja a la ciudad vacía

¿Te escondes tú o es al revés, ninfa?
Que raudo caí en la cuenta
de lo que realmente sucedía
que aquello no era más que un disfraz
de otra cosa muy distinta

Lo que estaba en juego (o en liza)
Y es que era un grandioso desafío,
el amor que yo sentía
En los prendados de tus ojos,
Y en los que les protegían

¿Será eso verdad o una burda mentira?
Y es que eso querría decir
lo que dice (y que “va a misa”),
que no era pasattiempo trivial,
Sino que en él me va la vida

Misa /negra, ¿y qué es eso amor?
Maliciosa me preguntas
-¡oh lo bajo (y vil) en la Mujer!-
Y es que no sé hacer de víctima
(que no hay amor sino hay lucha)

Solo en medio del ruedo
o en estadio de la villa olímpica
Así es como yo me sentía
En medio del espectáculo aquél,
De la ciudad triste y vacía

Vacía de ti, dulce amor,
Como una ciudad en ruinas
Vacía de mí, dulce amor,
Sin murallas de protección,
Ni "antemural(e)", ¡La patria mía!

Dispuesto a lidiar (a muerte)
-¿apuesta o visión de profecía?-
toros –o tigres de papel!-
que el color rojo tanto excita
Y contra mí arremetían

Y saldré a hombros júrolo
Siempre en el centro (o en la mirilla) (…)
estrella polar, centro del mundo
Mirándome tú bien fija
¡Mi besana, mi divisa!

Y en esas cavilaciones
surgió de pronto otra/ninfa,
¿igual a ti? ¡y qué! (¡cambiante luna!)
y la ciudad se llenó (igual que yo):
mi mirada en sus senos (prietos)
¡Y mi alma respiró tranquila!



viernes, mayo 04, 2018

LA MANADA Y YO (II)

Gutierre de Cetina (1520-1557) uno de los más grandes nombres de la poesía (amatoria) española del Siglo de Oro, de fuerte influencia del lado de la Italia renacentista donde vivió. De noble ascendencia por parte paterna y también probablemente de ascendencia morisca por la rama materna. Sirvió en la milicia –entre otros lances en el sitio de Argel, a las órdenes de Carlos V-, y tuvo, según un adagio de la época, “en Castilla (Novísima, puesto que era de Sevilla) su natura, en Italia su ventura”, y en Méjico -que no en Flandes- “su sepultura” Unos ojos de mujer como los que canta en uno de sus poemas más célebres –“Ojos claros, serenos”- , le costaron la vida –en la flor de la edad- a manos de otro noble como él, e hijo de conquistadores, prendados los dos de la misma belleza (…) Mártir del Amor y de su poesía (en honor y homenaje a Eros) y un macho hispano –ante /el/altísimo- que hizo honor a su reputación con su vida y con su pluma, de la mayor actualidad hoy –Sánchez Dragó que lo recuerda da en el clavo- , y condenado no obstante tal vez al olvido y al ostracismo por culpa de la guerra de sexos que mantiene a todo arder la agitación feminista (o marxista/feminista) La misma amenaza –si no mucho mayor- que la que pesa sobre el autor de este blog por culpa de algunos de sus versos. De de los que no reniego ni una jota. ¡Estaría bueno! ¡¡¡Referèndum ya sobre la ley (inconstitucional, y groseramente discriminatoria) de la Violencia de Género!!!
¿Digo dije donde dije Diego? No exactamente así, pero confieso que sí que debo matizar un poco lo que deje sentado en mi artículo –en caliente- que dejé colgado antes de ayer en este blog sobre el caso (en ascuas) de la Manada y la indignación que ha producido, y sus repercusiones dentro y fuera de España. No estaba bien pormenorizado de las circunstancias concretas del asunto, y ahora que lo estoy un poco más modifico un poco mi juicio, pero es para reforzar mas si cabe toda la carga de denuncia y de indignación –contra la indignación- que en el artículo anterior dejé sentadas. Consentimiento sí o no, la madre del cordero, o la pregunta del millón (de millones) o el quid de la cuestión, como lo del huevo y la gallina, no me digan.

Una impresión que viene a confirmarme el convenio de Estambul –válgame un santo de palo- sobre la necesidad del consentimiento válido y explícito (sic) para instruir y sustanciar la acusación de violación en un proceso penal en materia de conducta sexual (aunque no haya habido violencia física) . Y es que no me diga, pero a pesar del tufo islámico –y rigorista y represivo- que se despide del contenido de la resolución y del origen geográfico de esa decisión de la ONU (la capital de la Turquía), no nos hace menos inevitablemente pensar en el casuismo mas rancio (escolástico y jesuítico) de los tratados de moral (sexual) de antes, mucho antes del concilio vaticano segundo, en los que se trataba, por sobre todo, -de hilo conductor, de designio máximo último y supremo-, el culpabilizar –y el criminalizar en resumidas cuentas - una relación sexual entre personas de ambos sexos.

No es que no, dicen ahora algunas ahora, parafraseando el lema o consigna emblemática en extremo de una cierta indignación de izquierdas (representadas en el secretario del PSOE y en el líder de Podemos, Pablo Iglesias). Lo que las feministas del Me Too, del Cuéntamelo (y tutti quanti) traducen -al canto- en que el No, es, o se da siempre que no hay un Sí firmado y rubricado, por escrito (o poco menos) ¿Es eso razonable o sensato o realista o simplemente humano, aunque sea a la vez –por paradójico que parecer pueda- muy moral o muy cristiano, o judeo cristiano(o judeo/coránico), léase, muy de la moral del decálogo, léase del sexto mandamiento , y del nono, que amargaron y atormentaron (¡y como!) nuestra infancia y adolescencia? Lo dije y me retracto pues sin pena: no sé a ciencia cierta -a faltas de pruebas- si hubo o no consentimiento, o si hubo amenaza o intimidación en cambio, piensen lo que piensen los psicólogos, que aquí estamos en terreno judicial donde la prueba concreta, tangible pesa y vale (mucho más) que una simple examen pericial por muy experto y muy psicológico que sea. Hasta ahí la puntualización a lo que escribí en mi anterior articulo.

miércoles, mayo 02, 2018

Amor de Lejanías

¡Hasta el Mar Rojo mi amor,
hasta allí van mis ansias, fea!

en la época de la globalización
de la amenaza que no ceja
de lo lejano –o alejamiento fatal
(¡pobre Francisco Umbral!)
Que nos espía y nos acecha

Y es que me puse de golpe a mirar
Y lo ví: ¡cuánto más lejos, más cerca!
“Amar lo más lejano”, sí,
Lo que nos extraña ( y nos aterra),
Y me quedé tranquilo dulce amor,
Y me eché de nuevo a dormir, ea, ea

Por lo distinto (y lo rara) que tú eres,
Por lo lejos que me sentía de ti,
Y lo cerca que nos sentimos
Cada vez que nos juntamos, ¿a qué sí?
Y lo cerca y fácil de nuestro amor,
Desde que coincidimos tú y yo,

En ese diente, como un clavo,
De la rueda del Destino
Y me puse a soñar
(eso que tengo de divino)
Que te veía venir
Por sorpresa, como eres tú

Y te recogías y hacías sitio
En este barco de vela
Repleto de gradas mi amor,
(Filas de asiento de una biblioteca (…)
donde nadie conoce a nadie
¡Más cerca –más "prójimos"- de lo que se piensan)

Como en un buque fantasma, mi amor,
O una góndola de Venecia,
De donde se sube y se baja
Al ritmo (cool) de una existencia
Y así un día y otro y otro
¡qué joven! ¡Lo que yo era!)

Hasta que apareciste tú
Y lo vi todo claro, de vuelta
Y aquellas santas/lejanías
De regreso otra vez ¡tan cerca!
Y se disiparon las nubes
¡Y volvió a reír la Primavera!